Invitación para candidatos políticos a firmar por las demandas de Residentes

Este 19 de noviembre se realizarán las elecciones presidenciables, parlamentarias y Cores. Como Agrupación comprendemos que los resultados tendrán consecuencias directas en el futuro del Programa Nacional de Formación de Especialistas, por lo que consideramos que es fundamental que los candidatos sepan cuáles son las propuestas que tenemos para mejorarlo.

Hemos incluido gran parte de los puntos que no ha querido transar el MINSAL actual, desde la calidad funcionaria hasta una política del buen trato para el residente y PAO en dimensiones asistenciales y académicas. La idea es que si los candidatos están de acuerdo, podrán firmar la propuesta desglosada en cinco puntos principales, de esta manera podremos informarles a ustedes sobre quienes han manifestado un compromiso para avanzar hacia una política de Estado con una orientación de largo plazo.

La cita para todos los candidatos que quieran suscribir los siguientes documentos, será para el próximo jueves 9 de noviembre, de 19:30 a 20:30 hrs en las inmediaciones del Colegio Médico Regional Santiago (Rafael Prado 419, Ñuñoa).

 

Puntos a firmar:

1.- Compromiso con calidad funcionaria para todos los residentes.

2.- Humanizar el Período Asistencial Obligatorio (devolución).

3.- Política de largo plazo sobre cobertura de brecha de especialistas.

4.- Sanciones justas ante incumplimiento y resguardo de deserción académica.

5.- Política integrada de los centros formadores con las Ues para frenar acoso laboral y sexual a Residentes.

 

Documentos:

Formulario de firma:  Compromiso de adquisición programática- Especialistas para el sistema público

Modificaciones legales

Les rogamos hacer difusión de esta información con los candidatos que conozcan.

 

Explotación laboral UC (Sacado de www.puclitico.cl)

A continuación les compartimos estas palabras del colega Dr. Guillermo Guevara sobre la situación laboral de los residentes UC. Como Agrupación de Residentes Chile nos sumamos a esta reflexión, que surje a propósito de prácticas extendidas en los programas, las que generan acoso laboral, burnout y prolongadas jornadas laborales. Tenemos la firme convicción de que para asegurar calidad asistencial, la calidad laboral debe ser un pilar indispensable para toda institución de salud, y que para ello la organización local de residentes debe ser fundamental en la toma de decisiones tanto académicas como administrativas.

“Hace años que había querido escribir sobre este tema. Desde hace mucho tiempo que en la UC se producen casos espantosos de explotación laboral. Y no me refiero ni a los trabajadores contratados por la UC, ni tampoco a los subcontratados, quienes afortunadamente están protegidos por las leyes laborales, sino a los mismos alumnos: en específico a los becados de algunas especialidades de medicina. Vale la pena aclarar que se les llama becados, no porque tengan una beca, sino simplemente porque están haciendo la especialidad.

La carrera de medicina es bastante demandante y exige muchas horas de dedicación y estudio: muchas veces más de las recomendadas. De hecho, en los últimos años de la carrera hay que hacer turnos y dormir un poco menos de lo aconsejable. Sin embargo, la carrera no se compara con las becas de especialidad. Los becados son simplemente explotados: deben trabajar mucho más de 45 horas a la semana, muchas veces no se les respetan sus posturnos (deben seguir trabajando después de haber estado de turno toda la noche), y en las especialidades quirúrgicas es frecuente que tengan que ir al hospital todos los días de la semana, por ejemplo a controlar a los pacientes postoperados, incluso sábados y domingos. Además, no tienen un horario de estudio, sino que deben leer, hacer presentaciones y hacer trabajos de investigación, en su tiempo libre (como si tuvieran). Frases como “hace más de un mes que he ido todos los días al hospital” o “llevo 3 semanas durmiendo 4 horas en promedio” son frecuentes entre los becados de algunas especialidades de la UC (cirugía es la peor). Es más, el consumo estimulantes, como metilfenidato o modafinilo, es muy frecuente entre los becados, solo para sobrellevar la falta de sueño, a pesar de los efectos adversos que estos pueden acarrear. A lo anterior hay que agregar la alta prevalencia de consumo de antidepresivos y otros medicamentos del espectro psiquiátrico.

De más está decir, que a pesar de que ya son médicos, mientras son becados, son mano de obra barata, por lo que los médicos que trabajan en la UC, no dudan en pedirles ayuda para atender a sus pacientes y para operarlos, ya que sale mucho más fácil pedirle a un becado que lo ayude a operar, que contratar a un médico que lo haga. Además al becado, en estos casos, se le paga simplemente con permitirle que opere: de esta manera puede desarrollar y mejorar su técnica quirúrgica. Tampoco dudan en delegarles las tareas más aburridas, como redactar los protocolos quirúrgicos, dejar indicaciones o controlar a los pacientes operados el fin de semana. Y que ni se les ocurra negarse a hacerlo: no solo se arriesgan a ser reprobados, sino que además se los castigará de maneras menos evidentes, como no permitirles operar (en otras palabras, no enseñándoles). Y obviamente, los docentes lo justifican con el hecho de que a ellos les tocó vivir lo mismo y nunca se quejaron. Por tanto, se sienten con el derecho a hacerles la vida tan miserable a los demás, como fue la de ellos. Además, en muchos casos, los docentes son médicos trabajólicos, con una vida personal para nada envidiable, que no entienden que las demás personas necesitan de una vida extrahospitalaria.

Si un becado se deprime, se estresa demasiado o incluso si convulsiona por falta de sueño (casos reales), se le pone el estigma de que tiene una “salud incompatible con la beca de especialidad”, lo que no solo es “mal visto” (frase muy repetida en la Facultad de Medicina), sino que además va contra el Reglamento del Alumno de los Programas de Especialidades Médicas, que dispone que “los alumnos deberán demostrar tener salud compatible con el desarrollo de la especialidad”. Sin embargo, la realidad es que la beca de especialidad es la incompatible con la salud; no al revés.

Para evitar conflictos con la legislación laboral, algunos años atrás, la UC optó por modificar los contratos con los becados y ya no tienen un contrato de trabajo, sino un contrato distinto, en que no son trabajadores, sino alumnos; ya no tienen una remuneración, sino un “estipendio”; ya no tienen un feriado anual, sino vacaciones (como las de pregrado, aunque solo duran un mes); y ya no cotizan en la AFP y la Isapre, sino que tienen un seguro de salud de la misma UC. Por tanto, no gozan de ningún tipo de protección legal, sino que son simples alumnos, que están estudiando, mientras que la UC les está enseñando. Sin embargo, deben cumplir un horario, seguir instrucciones y deben asistir al 100% de todas las actividades educativas, las que incluyen en una gran proporción, atender a pacientes y hacer gran parte del trabajo asistencial de la Red de Salud Christus. Además, faltar injustificadamente a cualquier de estas actividades supone una grave violación a los deberes del becado y puede terminar en la expulsión.

Para rematar, en el contrato que firman con la UC, se les prohíbe trabajar fuera de la beca (supuestamente para que no se estresen más) y si llegan a renunciar (ej. porque la beca era mucho más estresante de lo que pensaban, porque su vida familiar está en serio peligro, o simplemente porque se sienten profundamente infelices), se los sanciona con multas enormes, que superan los 100 millones de pesos, los que además están respaldados por un pagaré firmado por becado. Increíblemente, dicha multa también se debe pagar si los expulsan.

Llama la atención que en la Facultad de Medicina, donde está lleno de personas que conocen la importancia de evitar el estrés excesivo, de tener tiempo para descansar y de dormir al menos 8 horas diarias, a nadie se le haya ocurrido que la beca de especialidad puede ser muy perjudicial para la salud. Igualmente llama la atención, que en la Facultad de Derecho, que está al lado, a nadie se le ocurra proteger los derechos fundamentales de los alumnos de la Universidad, como son el derecho a la integridad psíquica y a la salud y que toleren que se disfrace una situación de explotación, como un contrato de educación. Lo mismo ocurre con la Escuela de Psicología, en que a nadie se le ocurre evaluar las repercusiones psicológicas que el ritmo de la beca de especialidad produce y si lo han hecho, nadie ha presentado una propuesta formal para remediarlo. Lo único que importa es que la Red de Salud UC sea rentable.

Por otro lado ¿Qué ha hecho el Centro de Alumnos de medicina o la FEUC? El Centro de Alumnos, poco; la FEUC Nada. Hay temas más importantes, como la estéril discusión sobre el aborto o la gratuidad en la educación (que son temas que resuelve el Congreso), que la salud de la comunidad UC (que es un tema en el que podrían tener algún grado de influencia real). Además, los becados de medicina no votan, así que no son parte del electorado objetivo.

Y los becados mismos, ¿qué dicen? Se quejan con sus familiares y amigos, pero no hacen nada más allá. Cada vez que alguien ha intentado hacer algo, como una queja formal, en sus compañeros el miedo a ser mal mirado o a la multa, es más fuerte y tienden a dejarlo solo. Total, si ya llevan 6 meses sin dormir, podrán aguantar unos 6 meses más. Además, así se ganan la buena disposición de sus docentes y evaluadores y tal vez se les permita hacer más intervenciones e incluso acceder a la preciada subespecialidad, es decir, 2 años más de explotación. No obstante, es innegable que la UC es una excelente escuela para especializarse, por lo que los becados tienden a agradecer su formación y sentirse orgullosos de la misma y con eso tienden a aceptar el sacrificio exigido.

No es aceptable que la UC no reglamente el número máximo de días que un becado debe ir al hospital en la semana, ni tampoco la horas que el becado puede estar en el hospital y se limite a simplemente recomendar en su reglamento que no sea superior a 80 horas a la semana (¡¡¡80 horas!!!). Así mismo, no es posible que el reglamento condicione el derecho al posturno a que el becado haya “modificado oportuna y convenientemente las actividades programadas para la tarde”, en otras palabras, a que haya terminado la pega o se haya asegurado que alguien más la termine y que nadie se preocupe de sancionar a los docentes que no se aseguran de que se respete.

Es urgente reglamentar las becas de especialidad, de modo que al menos sean sanas. Adicionalmente, la Universidad debe preocuparse por desarrollar mecanismos que permitan vigilar y asegurar el cumplimiento de dicha reglamentación. Lo mínimo es que en una Facultad de Medicina se promueva la salud. 

Guillermo Guevara A.

Médico y Licenciado en Derecho UC”

 

Link original: http://www.elpuclitico.cl/2017/10/22/explotacion-laboral-uc/

Postura de enrolamientos ante ofensiva ministerial

Junto con las declaraciones emanadas por la directiva nacional del Colmed, en nuestra agrupación también lamentamos que al finalizar el período de gobierno, el Minsal opte por dar incumplimiento al protocolo de acuerdo suscrito con los gremios hace más de un año. La cartera liderada por la Dra. Carmen Castillo no sólo se ha negado en avanzar en la calidad funcionaria para los médicos residentes, sino que también ha traicionado el espíritu del reglamento del incentivo al retiro, postergando el proceso para médicos que esperan hace muchos años para realizarlo, además de negar la formación continua de Atención Primaria.

Es bajo este contexto, que nos encontramos con un Minsal que no contento con eso, nos llama a ejercer una exigencia funcionaria como la es enrolarse. Ante tal ofensiva,  como Agrupación mantendremos nuestra posición de llamar a nuestros colegas a no realizar el registro biométrico y a exigir a sus Universidades que sean garantes de las asistencias a las labores académicas que correspondan.

Invitamos a difundir  la siguiente carta dirigida a las respectivas autoridades que contacten a nuestros afiliados por este tema:

CARTA ENROLAMIENTOS

Asamblea Nacional de Residentes Chile 2017: Especialistas para el sistema público

 

 

Como agrupación emergente estamos enfrentando un ciclo complejo en cuanto a la planificación y precarización del trabajo en salud, sin embargo es hora de pasar del malestar a la acción concreta y aportar tanto en la discusión sobre los profesionales que nuestra población necesita, como del apoyo que requieran para poder trabajar dignamente.

Los residentes y PAO deben cumplir un rol relevante en tal definición y no sólo depender del gobierno de turno, porque son ellos quienes viven de cerca las fortalezas y carencias en nuestra realidad clínica en sus prolongados períodos de formación y destinación.

¡Este es el momento!

¡ Ven y participa de Residentes Chile !

Link al evento:

 

PROGRAMA

  • 10:00 10:15 Palabras de Bienvenida: Dra. Izkia Siches y Dr. Gonzalo Pavez
  • 10:15 10:30 Brecha de Especialistas: ¿Más que cumplir un estándar?
  • 10:30 11:00 Discusión
  • 11:00 11:20 Coffee Break
  • 11:20 11:50 Capacitación en asignaciones de ley médica y atención primaria
  • 11:50 12:20 Discusión
  • 12:20 12:50 Generando un PAO organizado y con posibilidades de subespecialización.
  • 13:00 14:00 Almuerzo
  • 14:00 14:30 Maltrato laboral y acoso sexual: Pasos a seguir.
  • 14:30 14:45 Discusión
  • 14:45 15:00 Propuestas de cambios estatutarios.
  • 15:00 16:00 Plenaria.

 

Síntesis de reunión sobre enrolamientos con Unidad de Destinación y Becas de Minsal

El pasado jueves 14 de septiembre, el presidente de Residentes Chile se reunió con las autoridades que elaboraron el ordinario No. 1216 del Minsal, que instruye a los encargados de formación de cada Servicio de Salud a que presionen a los residentes en formación a enrolarse para la marcación biométrica.

En comunicados anteriores, nos hemos explayado sobre lo improcedente de la medida. Sabemos que existen auditorías de Contraloría en que se hace mención a dicha necesidad, pero a su vez, éstas recurren al DFL No. 507 del Minsal, normativa que data del año 1991 y para la cual el Colegio Médico de Chile ha solicitado su revisión en incontadas ocasiones desde que partió la gestión del presente gobierno. De hecho actualmente contamos con un documento que explicita nuestras puntos a corregir, fruto de las reflexiones que hemos realizado como organización durante los últimos 4 años.  Lamentablemente debemos comunicar que a pesar de haberse hecho entrega de éste a la propia Ministra de Salud hace un mes, aún no contamos con una retroalimentación ni mucho menos con una certeza sobre la posibilidad de implementarlo en sus últimos meses de gestión.

Finalmente el único consenso que se logró durante la semana pasada, es que se divulgará una aclaratoria para los encargados de formación en que se explicita que no podrán haber sanciones económicas a los residentes. De esta manera,  no habrán repercusiones en caso de que se produzcan los predecibles desórdenes administrativos en la relación de universidades y centros formadores. Como Agrupación de Residentes Chile, llamamos a seguir acreditando asistencia por vía estrictamente universitaria, hasta que no se nos haga llegar tanto el nuevo instructivo ministerial, como la aceptación y promulgación de modificaciones legales propuestas por el Colegio Médico en el documento entregado a la Dra. Carmen Castillo.

ACTUALIZACIÓN DE CONFLICTO DE ENROLAMIENTOS: ¿QUÉ DEBEMOS HACER COMO RESIDENTES?

Durante las últimas semanas, distintos Servicios de Salud han enviado solicitudes de enrolamiento biométrico para Residentes citando al ordinario No.1216 de Minsal.  Nuevamente, reiteramos que esto no se ajusta a nuestras realidades cotidianas de desempeño y que obliga a que los centros formadores públicos tengan un registro de asistencias redundante, abriéndose la posibilidad a la vulneración pecuniaria de los colegas.

Enfatizamos que durante el período de formación, el registro de asistencia es llevado a cabo por las distintas Escuelas de Postgrado,  y que no compete a los encargados de formación de cada centro. Recordemos que la mayoría de las residencias ni siquiera se llevan a cabo en las inmediaciones de los empleadores directos, es decir, de los Servicios de Salud de destino. Además, esto se suma al no reconocimiento de la realidad dispar y heterogénea de cada Universidad, las que en un importante número imparten programas multicéntricos, con vínculos en más de dos centros, con instituciones privadas o internacionales y con una gestión que  ocasiona cambios de  módulos de residentes con hasta  menos de un mes de anticipación.

Frente a esta realidad y a la obcecada ofensiva de la autoridad, como Residentes Chile realizamos un llamado a que los colegas sigan firmando sus asistencias diarias a través de los medios que dispongan las distintas Universidades en sus reglamentos de postgrado, ya que esta herramienta constituirá un elemento imprescindible para poder defendernos en caso de que se tengan que judicializar dichos procedimientos.